La vigilancia de la salud dental debe extremarse en el caso de los pacientes con hemofilia

26 abril, 2018

Dentistas, pacientes y hematólogos deben estar coordinados e informados en todo momento de la situación de la persona que padece hemofilia, un trastorno de la coagulación de la sangre, a la hora de afrontar un tratamiento odontológico. El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife ha querido recordar la importancia de la prevención en pacientes con hemofilia, para evitar operaciones odontológicas, ya que es en estos momentos en los que se plantea mayor riesgo ante los problemas de coagulación.

Con motivo del Día Mundial de la Hemofilia, la entidad profesional recuerda que los padres deben llevar a la consulta del dentista a los niños con esta patología desde el momento que vayan a erupcionar los dientes, ya que ese es, precisamente, uno de los momentos en los que pueden surgir hemorragias orales.

Sangrado en niños y adultos

En los niños, el sangrado puede darse también al recambiar las piezas temporales o sufrir algún traumatismo. La gingivitis es uno de los mayores problemas a evitar en todas las etapas de la vida, ya que la placa bacteriana si se acumula produce la inflamación de las encías que, por norma general, causa sangrado. En todos los casos, es fundamental que el paciente con hemofilia comunique su situación y tratamiento al dentista, que le pautará un programa de higiene bucal adecuado y una periodicidad determinada para las revisiones odontológicas.

Si el paciente usa una prótesis, es muy importante que esté ajustada a la perfección, para evitar posibles fricciones sobre las encías o problemas al comer, que aumentarían el riesgo de sufrir lesiones y sangrados.

Recomendaciones generales

Los pacientes con hemofilia, u otros trastornos similares en la coagulación, deben seguir las habituales normas de higiene y acudir a las revisiones necesarias con el dentista. Es en el cuidado de la boca tras un tratamiento odontológico donde deben tomar ciertas medidas, como el seguimiento de una dieta blanda y fría o tibia, ya que ayuda a mantener el coágulo hasta que sane la herida. Es muy importante que dentista y hematólogo estén coordinados en todo momento, para determinar la necesidad de realizar estudios de coagulación previos o administrar concentrados.

Si el paciente sufre gingivitis y se produce sangrado en las encías, no debe interrumpirse nunca el cepillado diario de los dientes, en su caso el odontólogo dará a éste las recomendaciones adecuadas para poder manejar la inflamación con determinados colutorios que eventualmente pueden controlar los biofilms bacterianos, en el caso que el arrastre mecánico con cepillo no pueda llevarse a cabo sin descuidar la imprescindible higiene diaria.

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