El embarazo y los dientes

26 marzo, 2017

Hay una relación directa de los cambios hormonales en la mujer con la patología de las encías, tanto en los tratamientos hormonales como en la toma de anticonceptivos. Desde el embarazo hasta la menopausia, se puede producir una inflamación de la encía, que ha de ser tratada por un profesional para evitar enfermedades más severas. Además, a nivel del feto está demostrada la relación que existe entre la inflamación de encías y el parto prematuro o de bebés de bajo peso al nacer.

Las mujeres embarazadas deben hacerse una revisión, cuando conocen su estado, para controlar las gingivitis durante su gestación y para evitar visitas de urgencia, en las que están limitadas en la toma de medicación y administración de anestésicos. También hay que prestar especial interés al consumo de hidratos de carbono porque el aumento de estos da lugar a más caries.

En relación a las pacientes con menopausia, hay una disminución clara de la saliva que produce síntomas muy molestos como el síndrome de la boca ardiente. Muchas pacientes no consultan estos síntomas, salvo casos muy graves en los que se ve comprometida la deglución y la dificultad para llevar una prótesis. Esta patología puede ser paliada con tratamiento prescrito por tu dentista. Asimismo, la reducción de saliva también dificulta la propia limpieza, lo que conlleva un aumento de caries en la boca.

La herramienta más precisa para tener controlados estos problemas relacionados con las hormonas es el cuidado de la boca, la higiene diaria y las revisiones periódicas. Está demostrado que las pacientes embarazadas con una boca sana tienen menos posibilidades de desarrollar patologías más graves, en comparación con las pacientes que no han sido revisadas por un dentista.

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